
Mi espejo, corriente por las noches,
se hace arroyo y se aleja de mi cuarto
Mi espejo, más profundo que el orbe
donde todos los cises se ahogaron
Es un estanque verde en la muralla
y en medio duerme tu desnudez anclada
Sobre sus olas, bajo cielos sonámbulos,
mis ensueños se alejan como barcos.
De pie en la popa siempre me veréis cantando.
Una rosa secrete se hincha en mi pecho
y un ruiseñor ebrio aletea en mi dedo.
Vicente Huidobro
